La Gaceta Nº 85
Es muy probablemente que los últimos tiempos hayáis escuchado hablar de en Villa McGuffin, aunque hasta hace poco ni el tato conocía este sitio porque no valía un carajo. Fundada por dos primos de apellido McGuffin y toda su extensa prole, este asentamiento de mierda era tan ridículamente insignificante que ni siquiera aparecíaen los putos mapas.Pero, ¡oh, sorpresa! Un día, se consiguió abrir la ruta comercial entre Puentechatarra y Merkadome, y resulta que Villa McGuffin estaba justo en el puto