En los últimos tiempos varios vecinos de Puentechatarra habían informado de que de noche se escuchaban aullidos, gruñidos, jadeos y ese tipo de cosas. La mayoría daba por sentado de que había alguna pareja o grupo que se dedicaban
a follar como auténticos salvajes. No son pocos los que decidieron buscar el origen de todo esto, principalmente para ver si se podían unir, o como mínimo mirar el espectáculo, pero hasta ahora nadie había encontrado nada de nada.
Pues resulta que para sorpresa de todos y tremenda desilusión de la mayoría, en realidad no se trataba de nada sexual. El caso es que algún tipo de pirado o pirados, pues hasta ahora no se les ha podido atrapar, tenían en un sótano oculto a un porrón de bestias del Páramo metidas en jaulas. Y no solo eso, sino que habían estado haciendo cosas muy chungas con ellas, como coserle una pata de oso chuflador a una derina. O aún más raro como el intentar formar una especie de nueva criatura con la cabeza de un mordedor (que viene a ser casi todo el bicho), la lengua de una lameojetes, el aguijón de un moscorpión y el cuerpo de un bufamello.
Hay quien tiene ahora la teoría de que de ahí han salido algunas de las criaturas que parecen hechas juntando un par de bichos, como los galligartos, las cucarratas, etc… Pero si es así, lo que se encontró han sido las pruebas defectuosas, porque absolutamente todos esos experimentos estaban fiambres del todo.