Si se puede hacer caso a los rumores, y si algo he aprendido durante cuatro meses haciendo esta Gaceta es queen el Páramo siempre hay que hacer caso a los rumores,el culto del Ojo de Fuego, cuyos miembros se reúnen en la antigua abadía conocida como el Santuario de la Vigía,están tramando algo siniestro y chungo.
La información nos llega de primera mano de una vecina de un amigo del primo de una ciudadana ejemplar y decente, a la que llaman Rosy la Pelos. Esta buena mujer Rosy estaba feriando mercaderías en la tienda de Carlos Bismark, cuando se cruzó a la salida con tres encapucha-dos siniestros de esta orden, que seguramente habrían venido a Puentechatarra a por comida en conserva, ropa y herramientas (pero nunca llevan jabón, los muy cerdos). Sin mediar provocación, uno de ellos la miró al pasar, esbozó una amenazante sonrisa y le dio los “Buenos días” con lo que Rosy describió como “una sinceridad tan mal fingida como la de un mordedor que quiera arrancarte el culo”.
Semejante demostración inédita de modales en uno de estos adoradores del Ojo no puede sino ser indicador de que traman algo, algo mezquino que no traerá nada bueno a los habitantes de Puentechatarra. Estáis avisados.