Ya llevábamos algún tiempo con gente que nos comentaba que en el sur se estaba empezando a conseguir combustible, pero todo eran rumores sin datos muy precisos, pues nadie quería cabrear a los Hijos de la Sangre Negra. Ya sabemos que para estos tipos rapados, la Sangre Negra de la Tierra es algo sagrado por la gloria de Tex’co y no permiten que nadie ajeno a su culto la utilice. Lo cual no era muy complicado ya que tienen la única refinería de toda la zona. Pero de manera sorpresiva
todo esto ha cambiado totalmente y no tenemos muy claro cómo va a acabar la cosa.
Resulta que al este de Merkadome, más allá de la Costa Oxidada, hay una fortaleza situada en las alturas sobre unas enormes columnas que parecen patas, y que es conocida como la Fortaleza en el Cielo (vale, la gente no se come mucho el coco con los nombres). A los tipos que viven allí los llaman “los celestes”, y hasta ahora se habían dedicado a vivir allí a su bola desde un lugar chupado de defender contra cualquier incursión. Pero parece ser que esa fortaleza es como una enorme máquina capaz de extraer combustible de la tierra, y que antiguamente estaba situada sobre el océano.
Bueno, el caso es que de alguna manera los celestes después de un montón de años allí han aprendido a utilizarla de nuevo, o la han acabado de reparar, o yo qué cojones sé. Pero ahora pueden arrancar combustible a la mismísima tierra. Y además no lo adoran ni demás pijadas, así que no tienen problemas en venderlo a cualquiera que suelte
sus balas.
Y amigos, esto cambia por completo el equilibrio de la zona, ya que ahora cualquiera puede llegar a usar un vehículo o algunas máquinas que hasta ahora estaban limitadas a los Sangre Negra. Y claro, estos se lo van a tomar a la tremenda y es solo cuestión de tiempo que se monte un jari del copón.