LA GACETA DE
PUENTECHATARRA

Sección clausurada hasta nuevo consejero

Nº 72

NOTICIAS

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Al parecer el Asentamiento Amazónico-feminista de Ovariazos está hecho un puto desastre sin que nadie se encargue de nada con un poco de ganas y tiempo. Y es que resulta que un grupo de frauds de un grupo de exploración rutinario, se encontró medio enterrado un contenedor que debía llevar allí desde los tiempos del Mundo de Antaño y que posiblemente a causa de las últimas tormentas había salido al descubierto. Y allí dentro estaba lo que ya se conoce como “perdición de las frauds”.
Y es que a ninguno nos resulta desconocido el uso de algunos chismes para darte placer. Vamos, lo que vienen a ser juguetes sexuales. Pollones de goma, bolas cochinas, látigos, ralladores de queso… Pero es que estos que han encontrado funcionan solos, sin que tengas que ser tú el que le de ritmo a la cosa. Y es como si la mejor lamedora/chupadora del asentamiento le diese diez veces más ritmo y encima no se cansase. Así que las frauds se pasan ahora el día dándole a esos apa- ratos y al resto de cosas que les jodan… por lo menos hasta que los bajos echen fuego o estén en carne viva.
¡Cuidadín, cuidadín, no llevéis a vuestros hijos por la zona cercana al asentamiento de Regodones! Que se han visto por allí a varios punkicornios y ya han sido tres niños y un adulto los que no han podido resistirse a abrazar a alguno y bueno, ya sabéis como acaba la cosa. Sí, con muchas vísceras dispersas seguidas de llantos.
Cada vez están llegando más rumores de que en el Barrio Amarillo habrá a no mucho tardar un nuevo representante para el Consejo de Puentechatarra. Lo cual está preocupando bastante a Lucius el Lupas, antiguo chatarrero y actual representante, que no sabe nada de eso y en su mente estaba permanecer en el cargo hasta que la diñara. Lo cual aún le preocupa más porque cree que podría cumplirse lo que él pensaba y eso significa que alguien está moviendo los hilos para cargárselo. Se dice que está pensando en la dimisión del cargo, que por poco que le apetezca, es mejor que la dimisión de la vida.

ANUNCIOS DE INTERÉS

O NO, YO QUE SE

Se rellenan casquillos. Garantizamos que uno de cada cuatro funciona.
REF: PUM.
Se hacen viudas y viudos por encargo. Seriedad y discreción.
REF: Nicolai

LA NOTICIA DEL MES

Ya llevábamos algún tiempo con gente que nos comentaba que en el sur se estaba empezando a conseguir combustible, pero todo eran rumores sin datos muy precisos, pues nadie quería cabrear a los Hijos de la Sangre Negra. Ya sabemos que para estos tipos rapados, la Sangre Negra de la Tierra es algo sagrado por la gloria de Tex’co y no permiten que nadie ajeno a su culto la utilice. Lo cual no era muy complicado ya que tienen la única refinería de toda la zona. Pero de manera sorpresiva
todo esto ha cambiado totalmente y no tenemos muy claro cómo va a acabar la cosa.
Resulta que al este de Merkadome, más allá de la Costa Oxidada, hay una fortaleza situada en las alturas sobre unas enormes columnas que parecen patas, y que es conocida como la Fortaleza en el Cielo (vale, la gente no se come mucho el coco con los nombres). A los tipos que viven allí los llaman “los celestes”, y hasta ahora se habían dedicado a vivir allí a su bola desde un lugar chupado de defender contra cualquier incursión. Pero parece ser que esa fortaleza es como una enorme máquina capaz de extraer combustible de la tierra, y que antiguamente estaba situada sobre el océano.
Bueno, el caso es que de alguna manera los celestes después de un montón de años allí han aprendido a utilizarla de nuevo, o la han acabado de reparar, o yo qué cojones sé. Pero ahora pueden arrancar combustible a la mismísima tierra. Y además no lo adoran ni demás pijadas, así que no tienen problemas en venderlo a cualquiera que suelte
sus balas.
Y amigos, esto cambia por completo el equilibrio de la zona, ya que ahora cualquiera puede llegar a usar un vehículo o algunas máquinas que hasta ahora estaban limitadas a los Sangre Negra. Y claro, estos se lo van a tomar a la tremenda y es solo cuestión de tiempo que se monte un jari del copón.