Desde el Barrio de Sobatetas nos llegan noticias alarmantemente sorprendentes. Resulta que la famosa pu… fula… prosti… ¿tampoco? Meretriz me dicen que escriba, que a mí que me maten si sé qué significa. Bueno, pues eso, al grano. Que Ramona “Dos Canalillos”, la que era posiblemente la única mutarda bien vista de Puentechatarra y alrededores… ¡ES UN PUTO TIMO!. Estaba ejerciendo su trabajo, cuando de repente hubo un estallido que no veas y su cliente casi se caga del sustaco de impresión. Y es que resulta que la teta central de la Ramona le había explotado. Sí, sí, así como os lo digo. Resulta que era un implante super currado que le había hecho un tío extraño que se encontró hace un par de años en el camino de Cascavelas. Según le dijo era un doctor al que habían expulsado una mega ciudad de la gente guay porque tenían ciertos problemas con su genialidad porque eran todos unos “pichaflojas cortomiras”.
El caso es que es el primer caso que hayamos conocido nunca en el que un humano de bien (o de mal, vamos) se hace pasar por mutardo voluntariamente. Que alguna vez ha pasado que a alguno se le ha confundido sin queriendo con uno por ser feo a rabiar, o tirarse unos pedos que no son medio normales, o tener un rabo desproporcionado, o yo que sé, cosas de ese estilo. Pero querer que piensen a propósito que eres mutardo ni de coña.
Pero bueno, gracias a esta noticia parece que más de media Puentechatarra se acuesta más tranquila sabiendo que en el fondo no se ha cepillado a una murtarda.