Hacía mucho tiempo que nadie había oído hablar de los famosos Pandilleris Güevaris, aquellos machotes que tenían los escrotos tan gordos que no podían cerrar las piernas, así que tenían que ir en peanas más tochas de lo normal (sea lo que sea
eso). Pues resulta que la banda de Güevaris estos se está expandiendo a ritmo cholón loco, y en los últimos dos meses todo dios cuenta movidas muy extrañas de sus nuevos movimientos.
Aparte de necesitar más espacio vital que un humano normal para moverse, ya te digo, por el radio de acción de sus tremendos cojonazos pendulares, que es que hay que verlos porque los pobres no deben poder ni dormir bien con eso colgando, ahora parece que están imponiendo una nueva serie de reglas a los asentamientos que conquistan.
Entre estas movidas chungas que se sacan de la manga, está el no medir como todo dios. Así como lo oís, chavalotes, que dicen que medir en centímetros, o incluso en pulgadas, es pa maricas del culo y que ellos pasan de esas mierdas. Así que, acorde a sus tremendos atributos, que son pa echarles de comer aparte, se han inventado un sistema con dibujitos y nombres pijos pa las medidas. Que ahora un arma que dispare poco dispara a distancia Jordi el Niño Polla, otra que dispare un poco más tiene alcance Nacho Vidal y las que llegan a disparar a tomar por saco alcanzan a distancia Mongolongo.
Y ya está, de ahí no los sacas: Jordi, Nacho y Mongo. Esas son las distancias que van a usar a partir
de ahora. Tócate los eggs.
Que me parece muy bien que vayas de tío tochaco, que te creas la de dios y que en tu territorio mandes pila, pero hostia, tron, córtate con las medidas, que nos vuelves la cabeza loca a los demás que tenemos que andar haciendo cálculos cerebrales pa ver a cuánto equivalen tus chorra-símbolos de los cojones. ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿Medir con triángulos, cuadrados y círculos? Comerme el culo, chavales