Ricky Durango.
Posiblemente ese sea el nombre que más hayas escuchado en el último mes. Bueno, el nombre de alguien vivo. Vamos, que no sea el del puto Sajarratas, que ni muerto nos deja tranquilos, que quien me lo iba a decir casi prefiero que ande vivo.
Pero al grano. Ricky Durango. El detective más famoso. El tipo que encontró a la hija de Urgo Piesgrandes después de que este lo contratara y que como pago le arranco la polla y se la hizo comer mientras se desangraba, pues resulta que su hija no estaba secuestrada sino que se había pirado con su novia porque su padre la intentó violar. El que averiguó en un solo día quién era el Cosepárpados de Amarillo después de que ni los Jueces ni el Consejo hubieran conseguido resultados en más de un mes. El que si cometes un delito y alguien puede pagar los honorarios de su negro culo, sabes que la has cagado y te va a trincar.
El caso es que como os contamos el mes pasado, por alguna razón ha decidido investigar la muerte de Sajarratas sin que se sepa que nadie le haya contratado. Y ha estado todo este tiempo pateando las calles, haciendo preguntas, dando palizas y
visitando otros asentamientos en busca de nadie sabe qué.
¡Y es la comidilla de todos lados. Primero, porque en la vida había tardado tanto en resolver un caso.
Y segundo, porque las preguntas que está haciendo son tope extrañas y nadie acaba de comprender de manera clara lo que está pasando.