LA GACETA DE
PUENTECHATARRA

El consejo del día del Viejo Sajarratas
“¿Quién es más tonto, el tonto, o el tonto que sigue leyendo las chorradas que escribo aquí?”

Nº 39

NOTICIAS

NOTICIAS

NOTICIAS

Esta semana han matado al quinto tipo que estaba cantando la canción esa de Rapidito. Normalmente desde este ilustre panfleto no estaríamos de acuerdo en violentar por los gustos musicales, pero vamos, en este caso se merecen cada puñetera bala. Y patear el cuerpo después por si sigue vivo. Desde el Consejo se avisa que se va a tolerar todo tipo de violencia desmedida contra la gente que propague esta peste moderna, porque ya está bien, que bastante tenemos con el páramo nuclear, los mordedores, el hambre, los saqueadores y los bichos violadores de cualquier tipo, como para encima tener que sufrir esta tortura pisco… psoco… cisco… del tarro.
La gente más pobre, desesperada y salida de Puentechatarra está de bajón, y es que el Reyxol, el lupanar (nótese lo fino que soy para no decir puticlú) situado en el Barrio de Mierdero está cerrado por “reformas”. Y es que reformarlo hay reformarlo del todo, porque vamos, se ha caído abajo casi todo matando a dos profesionales, cinco clientes, un cerdo y dos martinejos (preferimos no pensar en lo que estaban haciendo ahí dentro). No se sabe cuando podrá abrir de nuevo, supongo que depende de cuanto tarden en encontrar la basura suficiente para que parezca un chabolo de nuevo.
Este último mes al Consejo de Puentechatarra le ha dado porque hay que estar preparados por si vuelve a haber un atentado y ha montado un simlucaro… sicramalo… mi- salacro… bueno que la gente se tenía imaginar que nos tumbaban de nuevo una de las vigas (no sé por qué sigo intentando hablar guay, si es que se me da de putísima pena). Me imagino que el Consejo estará contento, porque la gente ha intentado reaccionar como la última vez y ha habido asaltos, violaciones, suicidios, pillaje y esas cosas que pasan cuando parece que el Mundo se va a ir a la mierda… otra vez. Que digo yo que mejor era decir a la gente que se comportara como si no pasara nada raro, que bastante se les va la olla ya como para que encima los animen.

ANUNCIOS DE INTERÉS

O NO, YO QUE SE

Vendo máquina de Punka-Cola llena de cucarratas.
9UNK – Tanya
Regalo lombrices para cebo bien gordas, que tengo el culo petado de ellas.
W0RM2 – Mike el Cerdo
Busco alguien que sepa escribir para que me haga testamento, que tengo un mal presentimiento
D347H – Sean B.
¿Tienes un minuto para hablar de nuestro señor y salvador Cthulhu?
R’LY3H – H. P. L.

LA NOTICIA DEL MES

La Leyenda del Mongolongo de Oro, vaya caña. Hace meses ni el tato había oído hablar de esta antigua (mis cojones, que para mí que se la han inventado el otro día) leyenda, pero de repente en Puentechatarra no se habla de otra cosa. Se ha extendido, como un meado desde lo alto del Puente al Barrio Amarillo, por todas las bandas que tienen algo que decir en esta parte del Páramo (y alguna que se come los mocos), tanto que parece que a nadie le importa ya Prometeo ni la expedición al Baldío Final. Y es que aunque al principio sólo unas pocas bandas hacían caso a estas chorradas, ahora ya hay un porrón de ellas que no tienen otra cosa en mente que salir ahí a partirse el jeto por conseguirlo.

¿Qué no has oído hablar de la leyenda? Pues macho, no sé donde has estado metido. La versión rápida es que en algún lugar del Páramo hay una estatua de oro de un mongolongo, colocada allí por las Bandas Originales (¿crees que estas también son una invención? Ven y chúpamela de canto en tres tiempos), y que si una banda se hace con ella se convertirá en la peña molona suprema del Páramo. Pero vamos, ya me diréis, si alguien encuentra un mongolongo dorado lo más que va a tener es un consolador bastante hortera.