Como todos sois dolorosamente conscientes ya a estas alturas, queridos colegas ponteños y vecinos de toda la vida, nuestro pacífico asentamiento de Puentechatarra, conocido en toda esta región por ser un lugar neutral en el que toda la gente e incluso los raritos reptantes esos de los Mutardos eran bienvenidos si no traían problemas consigo, ha sufrido un brutal, implacable e inexplicable ataque a traición.
Una demoledora explosión a los pies del pilar norte, el que sustentaba los barrios de Sobatetas y Hostiejas, ha demolido toda esa parte del puente y arrasado con ambos barrios, así como la zona superior de la Vía Tocha y Sobaco, sobre el que han caido todos los pisos superiores en llamas. El pilar no ha soportado los daños y el peso de los tres pisos del Puente, cayendo a plomo sobre el Paseíllo junto al río.
Las víctimas se cuentan por centenares. Puentechatarra está de luto, mientras familiares, amigos y compañeros buscan a sus seres queridos entre las hileras de cadáveres alineados junto al río o entre los restos aún humeantes y peligrosos del puente en ruinas. La población aún se encuentra en un estado de incredulicidad absoluto y nadie sabe dar una explicación a este hecho, aunque abundan las teorías conspiranoicas sobre los posibles autores.
Desde esta Gaceta pública y vuestra, nos gustaría hacer un llamamiento a la tranquilidad hasta que el Consejo local se pronuncie oficialmente al respecto, si es que se puede dar con Antoine le Magnifique y Mascacaras, representantes de ambos barrios atacados